jueves, 18 de noviembre de 2010

IV

No me odies en silencio...
mirame y gritalo con tus ojos!
si, que odias mi inocencia disfrazada de coartada...
que odias el perfume de mi ausencia,
que odias lo que la desconfianza le hace a mis pensamientos,
que odias cuando buscas mi alma y encuentras solo mi cuerpo.

No basta con creer

Deseo tanto creer, creer que puedo sostener el mundo en mi mano derecha; creer en los hombres optimistas, en el amor que trasciende las fantasias, que existe alegria y pureza en los niños que nadie ve. Quiero creer que Dios extiende sus brazos para dar calor a quienes lo necesitan y que existe una especie de justicia invisible que se imparte a los malvados responsables de la catastrofe de mundo actual. Quiero creer en la belleza que ya no ven mis ojos, creer que la gente no muere porque no me resigno a pensar que esto es todo, no puede ser todo, no me parece suficiente porque si es cierto, la vida es corta y miserable, pero ¿cuantos no la viviriamos mil veces a pesar de sus millones de maneras de hacernos sufrir?

Lo peor

Lo peor de quererte es esperarte
Lo peor de esperarte es que no llegues
Lo peor no es que no llegues... es que no quieras
y que no quieras es lo que me mata.

Desamor no es que no me digas un "te amo"; es que no lo siento en tu mirada
Desamor no es que no hables, es que sea yo quien force tus palabras
Desamor no es que olvides llamar o escribir, es que no me busques
Desamor es que me insistas en sensibilidad, cuando en realidad no sientes nada

Y a estas alturas yo daria media vida por no esperarte, por no necesitarte a un lado de mi cama, por despertar, caminar, vivir y morir sin pensarte.